ACERCA DE FANTASIO
 

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Magic

June 1995

Magic Magazine - 1975



La dignidad en persona

Cómo las acciones son más elocuentes que las palabras en la carrera de una de las luminarias más queridas de la magia, por Amy Stevens

Poca gente sabe que Ricardo Fantasio fue el mago mejor pago que jamás haya aparecido en el "Show de Ed Sullivan", o que trabajó en el mismo programa que los Beatles, Bob Hope, Tony Bennet, Count Basie y su orquesta, y muchas otras celebridades.
El motivo por el que este llamativo detalle queda en el camino, es porque Ricardo Fantasio no carga con un ego fuera de control. Parece resistente al engreimiento y amperaje tan arraigado en muchos artistas de hoy en día, ya sean estrellas del rock, cantantes de ópera, actores, atletas o magos. Sin embrago, a pesar de su actitud poco presumida, o quizás a causa de ella, su presencia en la magia se destaca ampliamente
Luego de "cortar sus dientes" en la magia en Buenos Aires con Fu Manchú, René Lavand y, más tarde, con Dai Vernon y Francis Carlyle, Fantasio -cuyo verdadero nombre es Ricardo Roucau- tuvo largos contratos en el famoso Latin Quarter, el Radio City Music Hall, el show de Liberace y el Desert Inn de Las Vegas. A lo largo de tres años hizo giras por Sudamérica y la Florida, con un show en el que actuaban su esposa, Mónica, y su hija Jacqueline. Un día, durante una estadía en Las Vegas, recibió un llamado para actuar en el show de Ed Sullivan.
Afortunadamente para Fantasio, él consiguió lanzar un hechizo no sólo con su magia sino también con su cordialidad, con lo que pudo persuadir incluso a los más duros productores del caprichoso mundo del entretenimiento.
En cinco ocasiones diferentes apareció en "El Show de Ed Sullivan", aún cuando el responsable de las contrataciones del show, Mark Leddy, inicialmente no estaba interesado en contratarlo debido al gran contingente de magos candidatos a aparecer. Cuando los productores le pidieron un acto de sólo tres minutos para el show, el estilo de Fantasio venció su preocupación por el tiempo; los espectadores pudieron ver entero su acto de siete minutos.
Enfrentados a la contratación de un mago cuya riqueza visual fuera digna de la primera transmisión en color del Show de Ed Sullivan en 1965, los productores lo llamaron a Fantasio quien años antes -cuando reinaba la en televisión blanco y negro- fue el primer mago en hacer aparecer a su antojo palomas brillantemente coloreadas. El artista tenía ahora una extraña nueva tela sobre la cual dejar su marca, y así lo hizo con una elegancia artística que definió a un género de magos en los años '60. "Yo construí todo para el color", recuerda Fantasio. Él creó artesanalmente producciones muy elaboradas de sedas con una miríada de fuentes, banderas, una seda de 12 pies por 18 pies y mucho más de Silk King Studio. "Pero el costo para comprar las sedas era de más de $ 7.000", dice. Como un testimonio de la fe que el productor tenía en él como artista, le dieron el dinero para comprar los elementos. Hoy en día, aún tiene las sedas.
Sin embargo, hay algunas cosas de sus primeras épocas que ya no conserva. Su primer nombre de escena, Ricardo, ya no está. También se fue el nombre elegido para una de sus primeras apariciones fuera del país. "Necesitaba alguna publicidad debido a un compromiso en el Uruguay. Vi un toldo con la publicidad de un comediante llamado Larry. Así que le pedí a mi amigo que me sacara una fotografía posando frente al toldo y fui al Uruguay como el famoso mago Larry", cuenta Fantasio.
Allí conoció a Mónica, una bailarina española, y se enamoró inmediatamente. Ella accedió a trabajar con él, pero descubrió una sorpresa adicional derivada del puritanismo de los hoteles. "No nos permitían quedarnos juntos debido a que no estábamos casados", explica Fantasio, "así que le dije: casémonos en el Uruguay, ya que aquí se puede conseguir un divorcio muy rápidamente". Ya llevan casados 35 años.
"Ahora tenía que darle a ella un nombre. Mi nombre era Larry y quería que ella tuviera un nombre de cinco letras. No tenía que ser más corto o más largo", dice Fantasio, quien procuró un trato igualitario en el cartel por cerca de 20 años. "Su nombre verdadero era Margarita, y esa flor en inglés se llama Daisy. Así que nos convertimos en Larry y Daisy."
Cuando el mago John Scarne vio al dúo actuando en Sudamérica, todo lo impresionó excepto un detalle. "Nos preguntó si queríamos actuar en los Estados Unidos. Dijo que teníamos un hermoso acto, pero que nuestro nombre nunca funcionaría en Norteamérica", dice Fantasio. En un intento desesperado por reinventar la rueda, Fantasio volvió a su hotel y comenzó a hacer lo que muchos magos hacen cuando se enfrentan a un asunto importante: comenzó a jugar con cartas. En unos segundos notó la marca Fantasio en la cartulina. Pensó que el nombre era decididamente internacional, ya que en español el sonido "F" es frecuentemente escrito con una "Ph" (sic en el original en inglés, N. del T.) excepto en las palabras fantasía y fantástico. Al igual que en el alemán y en el inglés, ambas palabras se escriben con "F".
A pesar de una luminosa carrera que se extendió por 19 años, Fantasio fácilmente admite su desdén por ser el foco de atención. "Nunca quise ser mago profesional. Odio el escenario", admite. "Amo la magia. Amo crear trucos y así lo haré hasta el día en que muera".
Esta búsqueda creativa incesante -a la fecha ya ha creado innumerables efectos- lo condujo a extrañas odiseas que lo llevaron de supermercados a tiendas especializadas en pintura de refrigeradores a depósitos de ferrocarriles; todo en nombre del plástico enrollado.
La travesía comenzó por accidente en 1960 cuando un bastón de desaparición alemán que estaba utilizando se rompió al medio. Fantasio convirtió la derrota en victoria pintando una mitad de blanco y haciéndolo revivir en la forma de una vela de desaparición. Luego de este génesis, el resto es historia. Por sí mismo, Fantasio comenzó uno de los emprendimientos comerciales más exitosos de toda la historia de nuestra industria. ¿Qué mago aficionado o profesional no ha utilizado sus aparatos? Seis años más tarde, rastrilló New York en búsqueda del plástico utilizado para sostener six-packs de Coca-Cola contra una pared. Este era exactamente el material que necesitaba para sus bastones que cambian de color y para las velas de desaparición. Cerca de 29 años más tarde, sus ventas combinadas de velas y bastones superan las 400.000 unidades.
Sus esfuerzos iniciales, sin embargo, estuvieron cargados de frustración. Los materiales probaron ser difíciles de hallar y los distribuidores, tales como Tannen's, Al Flosso y Russel Delmar, rechazaron sus prototipos, invocando que Russel Walsh había vendido miles de bastones de metal y que el mercado estaba saturado.
"Me dijeron que conservara mi dinero en el bolsillo", dice Fantasio, recordando sus ofertas a esos vendedores en 1967. "Pero nunca quise competir con Russ Walsh. Mi idea era tener color para el triple cambio de color del bastón, y no un bastón de desaparición". Fantasio perseveró con fe no sólo en su idea sino en sí mismo.
En un año, cientos de magos también creyeron en sus productos, con Tenyo convertido en su primer cliente mayorista y con 300 unidades vendidas en cada convención de la S.A.M. y de la I.B.M.
En 1967 protegió su esfuerzo comprando un vagón de ferrocarril (80.000 libras) lleno de material plástico laminado por $ 250.000, convirtiendo una habitación extra de su nueva sede de Miami en una fábrica. Debido al riesgo de incendio y al costo prohibitivo de un seguro, separó los materiales entre tres mini depósitos y su casa.
Y recién este año su stock inicial se ha visto finalmente reducido. Afortunadamente ha localizado una nueva fuente de material plástico aún mejor para continuar produciendo su línea de bastones y velas.
Recientemente, el mago y entrepreneur ha pisado nuevamente la escena bajo el nuevo nombre de Funtasio, un acto de magia cómica que ha estado desarrollando por tres años y que estrenó en la competencia de F.I.S.M en Yokohama. El resultado: segundo lugar en Magia Cómica. "No tengo la cara ni las agallas para salir y hacer mi acto de velas. Todo el mundo hace mis velas mejor que yo", dice. Mientras que su acto original sigue siendo solicitado, el acto de magia cómica es lo que hace cuando los amigos, a los que no puede decir que no, lo llaman para aparecer en convenciones mágicas. Sus días de actuar para público que no esté compuesto por magos, han pasado. "No quiero intentar impresionar productores", dice. Pero, considerando su historia, puedes darte cuenta de que sería sencillo para él conquistarlos. No tanto con palabras, sino simplemente en el tiempo que necesita una vela para desaparecer.

Amy Stevens es una Editora Contribuyente, pero pasa la mayor parte de su tiempo luchando contra los monstruos del lanzamiento en el cyberespacio.
Steven's Magic Emporium's Greater Magic Network - una revista on-line


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